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¿Por qué mi gato me observa mientras me ducho?¿Debo preocuparme?

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By Nicole Cosgrove

bengal cat looking curious in the shower

Como mascotas, los gatos son una fuente inagotable de amor y entretenimiento. Aunque estén domesticados, siguen teniendo características salvajes que los lleva a comportarse de forma muy extraña. son años que los veterinarios que estudian el comportamiento animal intentan comprender el cerebro de los gatos, pero son sujetos complejos que siguen estando llenos de secretos.

Muchos son testigos del mismo comportamiento, pero ¿qué significa? A tu gato le gusta acompañarte al baño por curiosidad, calidez, cariño y cercanía a su arenero. Que te mire fijamente mientras te bañas se siente raro, pero no es poco común o algo que debería preocuparte.

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Porque mi gato me observa mientras me ducho

1. Curiosidad felina

Se dice que “la curiosidad mató al gato” y, aunque pueda llegar a tener unas pizcas de verdad, es, en su gran parte, una afirmación falsa. Los gatos se lastiman cuando ingieren algún tipo de substancia química o con algún objeto desconocido, pero, la curiosidad, es parte de su naturaleza. El baño es una parte de lo que él considera ser su territorio, así que, cuando prendes el agua de la ducha, tus mascotas quieren ver qué estás haciendo en tu vida.

Es más probable que sean las mascotas muy pegajosas con sus dueños las que decidan seguirte a la ducha, pero no significa que alguien más independiente no vaya a hacerlo. Un gato feliz ronronea, se frota sobre su dueño, rasguña a los muebles y tiene actitudes muy curiosas.

Un gato en un baño al lado de unas pantuflas
foto por: Alexandra Cluj Napoca, Shutterstock

2. Búsqueda de atención

Si tu gatito no para de asomar su cabeza por la cortina de la ducha o maulla hasta que no hayas terminado, significa que disfruta de tu compañía, aunque puedan parecernos actitudes un poco incómodas. Cuando entras al baño, puede que tu gato decida pasar tiempo contigo en una habitación más tranquila y separada del resto de la familia o de tus inquilinos. Probablemente, cuando estás sólo en casa mirando tele o escribiendo sobre la computadora, tu minino intenta llamar tu atención de la misma forma.

Puede pasar un rato a tu lado o intentar saltar sobre tu falda. El baño es un lugar privado para nosotros, que nos sentimos vulnerables al bañarnos o al utilizar los servicios, pero, para el mundo gatuno, sólo es otra habitación en la que compartir contigo tiempo de calidad.


3. Interrupción de la rutina

A los gatos les gustan las rutinas bien repetitivas y, algunos, se ponen nerviosos cuando te bañas en el mismo lugar en el que está también su caja de arena. Al igual que los humanos, a los gatos no les gusta ir al baño con espectadores y, cuando irrumpes durante una de sus visitas al arenero, o mismo si entras al baño mientras él está en otra habitación, puede interpretarlo como invasión de territorio. Es complicado pensar en colocar el arenero en un área más tranquila que el baño, pero podrías considerar moverlo, sobre todo si tu gato se ve estresado mientras te bañas.

Un gato en su arenera en el baño
foto por: Nils Jacobi, Shutterstock

4. Un lugar para esconderse

A la mayoría de los gatos les encantan los baños con azulejos y cerámicas, y muchos suelen jugar en la tina o el lavabo al estar solos. Dependiendo de cómo se desarrolle tu vivienda, el baño podría ser el único espacio en el que tu gato pueda escaparse de los ruidos provenientes del resto de la casa. Cuando entras a su escondite favorito, no puede no preguntarse qué andas haciendo.

Si prefieres bañarte sin estar bajo supervisión felina, puedes preparar un espacio tranquilo con un colchón, juguetes y colchas. Es posible que tu gato tarde varios días, o incluso semanas, antes de considerar la nueva área como un lugar seguro para esconderse, pero puedes servirle bocadillos sabrosos mientras estás bajo la ducha.


4. Agua corriente y gatos que aman el agua

Algunos gatos tienen dificultades en tomar agua de sus platitos y los dueños les compran fuentes de agua para asegurarse de que se mantengan hidratados. Aunque la mayoría de ellos no sean apasionados del bañarse, muchos prefieren el agua corriente al agua estancada. Al escuchar el agua de la ducha, pueden correr hacia el baño emocionados, y hasta intentar tocar el agua de la ducha con la pata. Algunos veterinarios sostienen que es una evolución del comportamiento porque, en un contexto salvaje, el agua corriente es más limpia que el agua estancada. Los estudiosos del comportamiento dicen que, aunque no quieran empaparse con ella, los gatos podrían sentirse atraídos hacia el agua corriente.

Otra razón por la que los mininos te siguen en el baño podría ser, simplemente, que disfrutan del agua. Los perros suelen tolerarla más que los gatos, pero a varios les gusta jugar en el agua y quedar empapados. Algunas de las especies que disfrutan del agua son:

  • Bengala
  • Siberiano
  • Manx
  • Maine Coon
  • Angora turco
  • Selkirk Rex
  • Siamés
  • Bobtail japonés
  • Burmés
  • Mau egipcio
  • Bosque de Noruega
  • Bobtail americano
  • Gato exótico
  • Gato highlander
  • Abisinio
  • British shorthair
  • Savannah (o Sabana)
  • Sphynx (o gato esfinge o gato egipcio)

5. Calor

No todos los gatos son gatos falderos, pero todos viven en busca de lugares y objetos cálidos. En comparación con las personas, los gatos tienen una temperatura corporal más alta (alrededor de los 39°C) y, aunque haya un pequeño porcentaje de nosotros que disfruta de las duchas frías, la mayoría prefiere los baños calientes y humeantes. El calor de la ducha llama la atención de tu minino, y puede que quiera compartir la experiencia contigo…manteniendo la distancia de seguridad.

Un gato bebiendo agua de la llave
foto por: jaroslavzelenka0, Pixabay

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Entrena a tu gato a evitar ir al baño

Perseguirte hasta la ducha puede que sea uno de esos hábitos que tu mascota adoptó de pequeño y que le dura para toda la vida. Como dijimos antes, los gatos son animales rutinarios y te llevará tiempo convencerlos a no acercarse a uno de sus lugares favoritos.

Limita el ingreso

Puede que, al principio, parezca una agonía, pero puedes intentar cerrar la puerta del baño, usando la llave si tu gato sabe abrir puertas. Antes de bañarte, juega con él por unos minutos y acompáñalo a otra habitación dándole bocados de algo rico. Intenta ignorar sus llantos y sus rasguños a la puerta mientras te bañas. Recuerda tener la misma rutina todos los días. Cuando, por fin, se siente tranquilamente al frente de la puerta, prémialo con algo de comida. Antes o después, el baño dejará de parecer un lugar tan fascinante como antes.

Cambia el arenero de lugar

Para usar el baño, los gatos prefieren lugares bien iluminados y tranquilos y, si quieres más privacidad, puedes mover al arenero lejos de la ducha. Un sótano oscuro, o un ático, es un ambiente poco atractivo para la mayoría de los integrantes del mundo gatuno y hasta podrían desarrollar aversión hacia orinar y defecar en un ambiente que no les gusta.

Puede que un cuarto de dormir o una habitación más familiar no sea el lugar en donde un arenero queda mejor, pero podría ser una buena solución para que tu gato se sienta más cómodo y no orine sobre el sillón o la alfombra. Limpiar la caja de arena todos los días, así como no acercarse demasiado mientras la esté usando, puede ayudar a reducir la necesidad de usar el baño como área del arenero.

Un gato saliendo de su arenera
foto por: Litter Robot, Unsplash

Jugar

Algunos gatos parecen más independientes que otros, pero todos necesitan algo de atención de sus dueños. Si has estado demasiado ocupado para jugar con tu gato, puede que quiera buscarte hasta en la ducha. Los gatos de interior necesitan, a diario, hacer ejercicio físico y de estimulación mental por parte de sus familias. Puedes que notes que, incorporando un rato de juego a tu rutina, tu minino te persiga menos en la ducha.

Crear una zona segura

Cuando un ruido muy fuerte, o un extraño, asusta a tu mascota, puede que corra hacia un lugar seguro. Los gatos necesitan una zona en la cual esconderse les resulte fácil, para que puedan escapar del alboroto hogareño. Una habitación silenciosa, con una camita o, mejor aún, un condominio, podría ser la solución ideal. Puedes ayudarlo a adaptarse a su nueva área dándole bocadillos cada vez que entra en su nueva habitación para descansar.

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Consideraciones finales

Supervisar tus actividades en el baño puede parecer un hábito felino un poco extraño, pero no es poco común o algo que debería preocuparte. Un gato curioso quiere poder chequear a sus seres queridos, y puede que considere que tu ducha sea un buen momento para una visita. Puedes prevenir que te moleste en el baño o puedes aceptar que una bola de pelo esté siempre a tu alrededor, aún en situaciones extrañas.


Crédito de Imagen Principal: kalyanby, Shutterstock

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